Los yacimientos arqueológicos y paleontológicos de Orce son acumulaciones óseas producidas por humanos, carnívoros y fenómenos naturales.
La tafonomía permite identificar y aislar la acción de cada agente
El análisis tridimensional de las marcas de diente permitirá conocer que carnívoros influyeron en las acumulaciones óseas de Ventamicena y Fuente Nueva
El análisis tridimensional de las marcas de corte permitirá saber con qué herramientas se procesaron las carcasas animales de Barranco León y Fuente Nueva
Figura 2 : Marca de diente como huella dactilar
Los yacimientos arqueopaleontológicos del Paleolítico inferior, medio y superior son palimsestos en los que interactúan diferentes agentes. De este modo es frecuente encontrar sitios sobre los que humanos, carnívoros y otros agentes naturales han intervenido formando asociaciones fósiles de difícil interpretación. A través de las señales que quedan grabadas en los sedimentos y en los fósiles de los yacimientos, arqueólogos y paleontólogos pueden interpretar tales yacimientos. La disciplina científica que permite hacer estas interpretaciones es la tafonomía.
Tafonomía viene de las palabras Taphos y Nomos y hace alusión a las leyes de enterramiento, simplificando su definición, podría decirse que la tafonomía es la ciencia que estudia todos los procesos que rodean a un ser vivo desde que muere hasta que le llega al especialista, comenzando de este modo lo que se llama su vida tafonómica.
Entre los yacimientos paleolíticos es frecuente encontrar concentraciones fósiles de restos con alteraciones generadas por diferentes agentes. De este modo, humanos y carnívoros generaron acumulaciones fósiles en el pasado, y es normal encontrar sitios en los que aparecen restos de fauna con marcas producidas por carnívoros y seres humanos.
Figura 1. Marcas de diente producidas por diferentes carnívoros
A través de la tafonomía, y en especial desde la aplicación de nuevas tecnologías aplicadas al estudio de marcas de diente, se puede saber quién intervino primero y aislar la acción de cada uno. Recientemente en algunos trabajos se ha podido incluso reconocer la acción de diferentes carnívoros con un gran poder de resolución (figura 1), así se han podido diferenciar marcas de diente es producidas por hiena, león, jaguar, oso o lobo entre otros, e incluso se ha podido distinguir marcas producidas por lobo o perro. De este modo las marcas de diente que produce cada carnívoro son como una huella dactilar que puede ser identificada y clasificada con el carnívoro que la produjo (figura 2).
En lo referente a la acción humana, también se ha podido distinguir las materias primas y las herramientas utilizadas para el aprovechamiento de las carcasas. La utilización de nuevas técnicas como la fotogrametría y la morfometría geométrica han permitido hacer reconstrucciones tridimensionales de las alteraciones óseas (figura 3), lo que unido a la incorporación del Machine Learning y el Deep Learning han permitido obtener importantes avances.
Figura 3. Marcas de corte producidas con diferentes materias primas
Con la ayuda de la Fundación PALARQ pretendemos en este proyecto analizar muestras tafonómicas de los yacimientos de Orce –Barranco León, Fuente Nueva 3 y Ventamicena 3 y 4- con los objetivos siguientes.
A través del análisis de las marcas de diente trataremos de identificar los carnívoros que intervinieron en cada uno de los yacimientos. Sin embargo, en estos contextos del final del Pleistoceno inferior hay carnívoros que hoy están extintos como Pachicorcuta. Por ello y para crear un modelo tridimensional de la acción que pueda producir Pachicrocuta se propone también analizar las muestras de Pontón de la Oliva (Madrid). Una vez haya un marco referencial para Pachicrocuta podremos comparar el marco referencial con el de los yacimientos de Orce.
Por otra parte y con el fin de analizar la acción humana sobre los yacimientos de Orce, podría analizarse las trazas antrópicas para identificar con que herramientas líticas pudieron aprovecharse las carcasas animales de los yacimientos de Orce.
Las analíticas propuestas de las alteraciones óseas permitirán matizar las interpretaciones tafonómicas, y responder a cuestiones concretar que ayuden a conocer mejor el comportamiento humano de los primeros europeos.